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«Los Palacios», titulares de OLÉ: «Pipi…chones»

Luego de la consagración de Matías con la Selección Argentina Sub 15, sumado a su buen momento junto a su hermano Julián que fue citado para la Sub 20, unos de los diarios deportivo más prestigioso del país, Olé, realizó una nota con ambos futbolistas, junto a ellos el ídolo del ciclón «Pipi» Romagnoli.

Fue en el marco de una práctica del equipo de Primera, en la que en el medio de la misma aparece Leandro Romagnoli elogiando a los pampeanos que se encuentran en las inferiores de San Lorenzo.

«Pipi…chones» por OLÉ

Olé juntó a Romagnoli con Matías y Julián, los hermanos Palacios que la rompen en Inferiores y en las Selecciones Juveniles. Pasado, presente y futuro del buen fútbol del Ciclón.

En la casa de los Palacios se respira fútbol desde siempre. No es casualidad que los dos hermanos, Matías -de la Octava y flamante campeón con la Selección Sub 15- y Julián -de Reserva y citado a la Sub 20- sean dos volantes habilidosos. Papá Eduardo, enganche de mucha técnica, llegó hasta la Reserva de Estudiantes (compartió Inferiores con Angeleri, Romeo y Palermo, entre otros) y mamá Patricia tiene su equipo con las amigas y es goleadora. Inclusive Leonardo, el mayor de los hermanos, era un buen mediocampista central, aunque se volcó a los estudios y hoy se convirtió en perito.

A pesar de que Juli ya lleva un buen tiempo cerca de la Primera, porque tanto Aguirre como Biaggio lo subieron para entrenarse con el primer equipo, y ha mostrado buenos rendimientos en Reserva; por estos días los flashes se los lleva Matías. Es que a sus 15 abriles fue una de las figuras de la Selección que se consagró en el Sudamericano de San Juan y Mendoza.

“Todavía no caigo. Creo que ahora más tranquilo, acá en la pensión, me voy a poner a pensar en lo que logramos. Cuando entramos a jugar la final con Brasil, con la cancha llena, no lo podía creer. Encima después vine al club y me cruzaban los jugadores de Primera y me felicitaban… ¡Es un sueño!”, se larga emocionado, mientras sostiene bien fuerte las dos camisetas de Argentina con la 10 en la espalda.

Lejos de celarlo, Julián suelta todo el orgullo que le genera el presente de su hermanito: “Los días que jugaba me iba a un barcito a mirarlo en vivo por Internet y gritaba los goles como si estuviera en la tribuna con el bar lleno de gente, no me importaba nada, je”. Hasta que el más grande cumplió la mayoría de edad, ambos compartían cuarto en la pensión del Ciclón, pero la mudanza no rompió el vínculo. “En el Sudamericano la rompió toda, no lo digo por ser su hermano”, agrega Juli.

En medio de la charla con Olé, que se da tras la práctica del plantel profesional, aparece Leandro Romagnoli, emblema histórico cuervo. “Sueño con parecerme a él”, larga Matías. “Daría todo por tirar una pared con él. Sería increíble jugar a su lado, es mi ídolo”, se suma Julián. Y coinciden: “Que aguante unos añitos más y nos espere, ja”.

El Pipi escucha, se acerca, se prende en la foto y hasta se une al cabeza. “Son dos fenómenos, tienen mucho futuro”, tira el 10 mientras los hermanos lo miran embobados. El diálogo sigue y se pisan las anécdotas con el sueño de compartir cancha. Y recuerdan cuando fueron campeones en suelo pampeano. Luego, Julián pasó a la CAI durante ocho meses, antes de recalar en el CASLA, y un tiempo después lo hizo Matías.

Con Romagnoli gastando sus últimos cartuchos, en Boedo se pueden quedar tranquilos por abajo hay Pipichones de crack…

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