El pasado domingo se llevó a cabo la primer final de la segunda categoría de Liga Pampeana. El Cultura Integral 0 – Sportivo Realicó 1, no fue la excepción de cada final en el norte de la provincia, con mucho colorido, banderas de gran porte, pero además algo que se viene reiterando en el equipo de Colonia Barón, el círculo central pintado con su escudo, todo monitoreado desde un drone. Una fiesta.
Mucha previa, una cancha amoldada para dicha circunstancia con un gran escudo del equipo que hizo local en el partido de ida, Cultura Integral, dentro del círculo central del rectángulo. La visita al trote lento llega a la mitad de cancha para saludar al público y la hinchada baronense comienza a elevar su canto como anunciando el arribo de su equipo al campo de juego. Asoma Barón, el cielo se tiñe de azul por la gran cantidad de bengalas, miles de papelitos al aire que contrastan con las banderas azules y blanca flameando, de fondo un inmenso «trapo» que cubre unas de las cabecera, en éste caso la local, con un dibujo que une el arte y la pasión futbolera. Así se vivió desde el aire:
A jugar. Partido intenso y jugado como una verdadera final. Santiago Lucero marcó la única diferencia para el rojo y negro a los 27 del complemento. Ya en el descuento el árbitro Franco Morón iba a expulsar a Jairo Stemphelet en Cultura. La revancha será en el Parque Rojo de Realicó el próximo domingo, en donde el campeón jugará en el 2018 en la Primera División mientras que el el otro finalista tendrá la chance de jugar en el máxima categoría de la Pampeana en una promoción que disputará con el anteúltimo de la A.


